envíos gratuitos en pedidos superiores a 50€ | 619 227 368 Whatsapp

envios gratuitos 24/48 horas +50€

¿Qué es la miopía?

En UlloaOptico, somos especialistas en frenar la miopía, es más fácil de lo que piensas. Pregúntanos por las diferentes soluciones para su control.

La miopía es una anomalía o defecto del ojo que provoca una visión borrosa o poco clara a una distancia media y larga. Las imágenes de los objetos se forman antes de llegar a la retina por una curvatura mayor de la cuenta del cristalino. Se puede originar a cualquier edad, pero es más frecuente que se origine en edades tempranas.

Miopía infantil

La miopía infantil puede aparecer entre los 3 y los 10 años. En función de la edad de aparición hablamos de miopía hereditaria (3 – 4 años) o miopía escolar (a partir de los 5 años).

Es importante detectar y prevenir lo antes posible la miopía infantil , ya que a la larga puede tener consecuencias en la salud del adulto. Uno de cada diez niños miopes, llegará a tener más de 6 dioptrías, desarrollando una miopía llamada magna, la cual, puede causar desprendimiento de retina y retinopatía miópica. Por ello es importante acudir a realizar una revisión oftalmológica del niño cuando se vea que ya puede colaborar en el examen oftalmológico.  Solicite cita gratuita en cualquiera de nuestros Centros UlloaOptico donde estaremos encantados de atenderle. En este tipo de revisiones con esta edad, podemos detectar la miopía infantil antes de que se desarrolle y empezar con un tratamiento lo antes posible para sea más eficaz. Frenar la miopía es posible.

Consejos para detectar al miopía

Además de la revisión oftalmológica, puede seguir estos consejos para detectar la miopía infantil en sus hijos sobre todo si son pequeños. Debe tener en cuenta que los pequeños normalmente no son conscientes de su falta de visión y usan de forma involuntaria e inconsciente pequeños trucos.

Cerrar un poco los ojos para enfocar mejor y que no noten sus problemas de visión. Además, al ser tan pequeños, muchas veces no saben como explicar su problema.

Aún así, estando atentos a las “señales” que nos lleguen de nuestros pequeños, y hablando con otros familiares, profesores y cuidadores. Deberíamos pensar que algo puedo no ir del todo bien si detectamos:

  • Que nuestro hijo se queja de dolores de cabeza
  • Nos dicen en el cole que su rendimiento es inferior a la media
  • Cuando los papas estamos lejos, por ejemplo, en el parque, tiene dificultad para reconocernos
  • Entorna los ojos
  • Notamos cansancio visual, o se frota mucho los ojos
  • Se acerca mucho a libros, televisión.

Pero como ya hemos comentado; la mejor opción es una revisión, nuestros profesionales, utilizan métodos de diagnóstico que no dejan ningún tipo de duda sobre la existencia o no, de la miopía infantil.

En UlloaOptico, somos especialistas en frenar la miopía y la miopía infantil. Acércate a un Centro UlloaOptico e infórmate de todas las soluciones adaptadas, que podemos ofrecerte. Localizador de centros

Cuidado con el aire acondicionado en verano

Para muchos de nosotros el aire acondicionado casi podría decirse que nos salva la vida en ciertos momentos del verano. Pero aunque sea uno de nuestros mejores aliados frente al calor, debemos tomar ciertas precauciones de cara a cuidar nuestros ojos.

¿Cómo afecta el aire acondicionado a nuestros ojos?

Además de refrescar el ambiente y hacernos más llevaderas las altas temperaturas veraniegas, el aire acondicionado produce ambientes más secos. Esto hace que la fina capa lagrimal que recubre y protege nuestros ojos se evapore con más rapidez. Esta fina película está compuesta por diferentes sustancias y tienen la función de hidratar, proteger, nutrir y limpiar nuestros ojos. Como es normal, cualquier cambio en esta capa protectora influirá en nuestra visión y nuestra salud ocular.

El caso más común cuando nos excedemos en el uso del aire acondicionado o sobreexponemos a él es el conocido como “síndrome del ojo seco”, del cual hablamos hace poco en nuestro Blog. Para reconocer este síndrome os indicamos cual puede ser su sintomatología:

  • Irritación.
  • Mayor sensibilidad a la luz.
  • Dificultad al leer.
  • Sensación de quemazón.
  • Sensación de arenilla (provocada por el roce del párpado con el ojo en ausencia de la película lagrimal).
  • Fatiga ocular o vista cansada.

 

No a todo el mundo le afecta por igual el aire acondicionado

A pesar de que el efecto del aire acondicionado en los ojos es el mismo, ya que viene provocado por un ambiente seco, no a todas las personas nos debe afectar de la misma manera o al mismo nivel. Existen diferentes factores que pueden llegar a influir en la gravedad de cada caso. Algunos de ellos pueden ser:

  • Sufrir ya previamente del síndrome de ojo seco.
  • Ser usuario de lentillas
  • O excedernos en el tiempo de exposición al aire acondicionado

 

Qué hacer para intentar evitar el síndrome de ojo seco

Ahora que ya sabemos un poco el por qué y en qué nos puede afectar el uso del aire acondicionado, vamos con qué debemos hacer para minimizar sus efectos:

  • El más sencillo es el más natural de todos, nuestro propio parpadeo. Parpadear con frecuencia renueva nuestra capa protectora.
  • Intentar pasar el menos tiempo posible en lugares con aire acondicionado.
  • Sabemos que esto no siempre es posible, así que en la medida de lo posible no exponernos directamente el chorro de aire.
  • En el coche dirigir los chorros a nuestro cuerpo y no a la cara.
  • Usar humidificadores para evitar que el ambiente sea demasiado seco

Y como siempre decimos y no nos cansaremos nunca de hacerlo, ante el más mínimo síntoma no dudes en visitar al especialista.

Cómo prevenir la otitis en los niños este verano

A pesar de que la otitis es una de las enfermedades del oído más frecuentes durante todo el año, cuando llega el verano se incrementan los casos. Muchos de ellos suelen ser en niños por debajo de los 3 años. En este post os vamos a informar sobre la otitis y cómo intentar prevenirla.

Lo primero y lo más básico que debemos saber es que la otitis es una inflamación del oído. Esta inflamación normalmente viene provocada por una infección bacteriana, aunque hay otras otitis que son provocadas por hongos. También se pueden diferenciar diferentes tipos de otitis dependiendo de la zona del oído que se ve afectada.

La otitis media es la más común de todas y recibe este nombre porque afecta al oído medio de los pacientes (parte posterior del tímpano). Esta dolencia es la segunda enfermedad más común en la infancia, principalmente afecta a menores de 3 años. Pero en este post nos vamos a centrar en otro tipo de otitis, directamente relacionada con el verano y con nuestras actividades en esta época del año.

La otitis externa u “otitis del nadador”

Este tipo de otitis, menos frecuente, viene dado por una infección en el conducto auditivo externo después de haber estado nadando o haber pasado un tiempo en el agua. La infección aparece cuando una pequeña cantidad de agua se queda atrapada en el interior del conducto durante un tiempo prolongado. Esto hace que el conducto se humedezca, disminuya la acidez y esto facilite la entrada de bacterias en el oído.

Aunque es más frecuente que en los meses de verano se incrementen los casos, no es una enfermedad exclusiva de la época estival. Dependiendo de la gravedad de cada caso los síntomas pueden variar. Alguno de los más comunes suelen ser los siguientes:

  1. Picor en el canal auditivo
  2. Dolor de oído
  3. Dolor al masticar
  4. Sensación de taponamiento
  5. Enrojecimiento o hinchazón de la zona de la oreja
  6. Supuración
  7. Afectación temporal de la audición
  8. En los casos más graves, fiebre (poco común)

La parte positiva es que el tratamiento es muy sencillo en la inmensa mayoría de los casos. Se administran antibióticos con gotas en el oído durante 7-10 días y antiinflamatorios en el caso de que el conducto esté muy inflamado. En los casos más graves se puede llegar a necesitar antibiótico vía oral.

¿Cómo prevenir la otitis en los niños este verano?

Como con cualquier tipo de enfermedad, la mejor cura es aquella que no se necesita llegar a aplicar si somos precavidos.

Estos son algunos consejos:

  1. Utilizar un preparado compuesto por vinagre y alcohol y aplicar en los oídos de los niños al salir del agua. Este preparado ayuda a evitar la posible infección. El alcohol ayuda evacuar el agua y el vinagre estabiliza el nivel de acidez del oído.
  2. Utilizar unos buenos tapones de baño. Con este método se puede decir que se arranca el problema de raíz, si no entra agua en el oído evitamos la infección. Aunque es cierto que ningún tapón llega a sellar al 100% el oído, pero reduce significativamente la cantidad de agua que pueda llegar a entrar.
  3. Secar muy bien los oídos de los más pequeños. Se recomienda utilizar una toalla seca por la parte externa e inclinar la cabeza a ambos lados para ayudar a la evacuación del agua. También se puede utilizar un secador a la mínima potencia y con una distancia mínima de 30cm. Esta última opción siempre con la máxima precaución.

La obstrucción del lagrimal: qué es y cómo tratarla

La obstrucción del lagrimal supone un 10% de las consultas oftalmológicas. Puede parecer un porcentaje no muy grande, pero si tenemos en cuenta que existen miles cientos de dolencias y enfermedades oculares, este 10% se convierte en algo muy significativo.

Hablamos de obstrucción del lagrimal cuando la vía se obstruye, impidiendo así que las lágrimas evacúen de manera natural por la nariz. Las lágrimas pasan desde la superficie del ojo por el lagrimal hasta el interior de la nariz. Esta patología puede tener síntomas muy variados y de distinta gravedad. Pueden ir desde visión borrosa o lagrimeo constante, hasta casos algo más graves como conjuntivitis de repetición, eccema por la excesiva humedad de la piel o dacriocistitis. Este último es una infección que puede llegar a provocar dolor, inflamación e incluso procesos febriles.

¿Cómo diagnosticar la obstrucción del lagrimal?

Lógicamente, aunque no nos cansaremos de repetirlo, lo primero siempre ha de ser la visita al especialista. El oftalmólogo tendrá que confirmar que se trata de una obstrucción del lagrimal y también intentará localizarla dentro de nuestras vías. Posteriormente debemos acudir al otorrinolaringólogo, este nos hará una exploración endonasal. Con esta prueba descartará posibles alteraciones anatómicas que puedan perjudicar el drenaje o que puedan influir en la recuperación de la intervención. Por último se haría una prueba de diagnóstico por imagen (dacriocistografía o una dacrioTAC). Esto se hace principalmente para confirmar el diagnóstico, la localización de la obstrucción y para descartar una posible patología tumoral en el lagrimal.

Dacriocistorrinostomía endocanalicular con láser de diodo, único tratamiento

Una vez que el diagnóstico está claro y bien definido la única solución o tratamiento es pasar por el quirófano. Tendremos que someternos a una dacriocistorrinostomía endocanalicular con láser de diodo. Se trata de una cirugía mínimamente invasiva que consiste en introducir una fibra láser a través del lagrimal, se realiza una osteotomía en la pared nasal externa gracias a la tecnología láser. Terminada la osteotomía se introduce una sonda que deberá permanecer durante unos meses y que se retirará fácilmente en consulta con nuestro oftalmólogo.

Estamos hablando de una cirugía ambulatoria, con lo cual se realiza con anestesia local o sedación y en el mismo día de la intervención volvemos a casa.

Síndrome del ojo seco y cómo combatirlo

Con la llegada del calor casi todos buscamos aliviarnos con bebidas frías o estando en lugares con un buen aire acondicionado. Precisamente los aires acondicionados son los que provocan el síndrome del ojo seco, una dolencia más frecuente de lo que pensamos.

El síndrome del ojo seco consiste en la escasez de lágrimas o la disminución de la calidad de las mismas. La escasez se manifiesta cuando abusamos de los aires acondicionados en espacios cerrados. La humedad relativa del ambiente disminuye notablemente con estos aparatos. Nos vienen muy bien para refrescarnos y aliviarnos del calor, pero no nos damos cuenta del descenso en el nivel de humedad.

Además el propio calor afecta también de manera directa provocando el síndrome del ojo seco. Las altas temperaturas producen la evaporación de nuestras lágrimas, incluso más que la propia luz solar. Para ello lo más recomendable es usar unas gafas con un buen filtro UV. Esto hará que no suba tanto la temperatura de nuestros ojos y mantengamos un nivel óptico de lágrimas.

Otro motivo algo menos común pero muy a tener en cuenta para evitar el ojo seco, es el bucear sin gafas. Un contacto continuado con el agua salada puede debilitar el escudo ocular que forma nuestra lágrima. Por eso siempre que se bucee en el mar es imprescindible hacerlo con gafas específicas para ello.

La falta de sueño también puede agravar el síndrome del ojo seco. Aunque parezca mentira nuestros ojos necesitan descansar. Este descanso sirve para regenerar las células que se pierden a lo largo del día. Por eso cuando no dormimos o descansamos bien, a la mañana siguiente despertamos con irritación ocular y los ojos cansados.

Por último y aunque parece que cada vez va quedando menos para el fin de las mascarillas, no podemos dejar de cómo afectan a nuestros ojos. Su utilidad y necesidad está fuera de toda duda, pero también es igual de cierto que el vaho que generamos al usarlas puede perjudicar en la lubricación de nuestros ojos. Aunque parezca todo lo contrario, ese vaho genera sequedad ocular.

Aparte de intentar seguir en la medida de lo posible todos estos consejos, el remedio suele ser el uso de lágrima artificial para hidratar nuestros ojos. Pero como siempre decimos, lo primero y lo más aconsejable es antes de nada acudir al especialista para obtener un diagnóstico y tratamiento acertados.

 

Lo que comemos influye en nuestra salud visual

Aunque parezca mentira y seguro que muchos no lo sabéis nuestra nutrición influye, y mucho, en nuestra salud visual. A través de diferentes estudios se ha comprobado que el déficit de ciertos nutrientes puede provocar algunas enfermedades oculares.

Tal y como explica el doctor Llovet, “llevar una alimentación equilibrada, seguir hábitos de vida saludable y hacer ejercicio con frecuencia ayuda a prevenir patologías que pueden desencadenar enfermedades oculares y, con frecuencia la adopción de estos hábitos saludables de vida no los asociamos el cuidado de la visión”.

Lo que comemos influye directamente en nuestra salud visual

Algunos de los nutrientes que a través de estos estudios se han determinado como importantes son: la vitamina A, las vitaminas del grupo B, omega 3 y selenio. Incorporando a nuestra dieta alimentos que contengan estos nutrientes nos estamos cuidando nuestra salud visual a diario.

A continuación vamos a entrar un poco más en detalle en las características de estos nutrientes y los beneficios que tienen para nuestra salud.

La vitamina A la podemos encontrar en frutas y vegetales y destacan sus propiedades antioxidantes y sobretodo se caracteriza por proteger a nuestras células contra el envejecimiento prematuro de las mismas. Algunas consecuencias del déficit de la vitamina A pueden ser la fatiga visual, sequedad ocular o la ceguera nocturna.

En la carne, el pescado, el marisco, los huevos, algunos cereales y algunas verduras de hoja verde es donde se encuentran las vitaminas del grupo B. Estos nutrientes son imprescindibles para prevenir enfermedades degenerativas de los ojos, la aparición de fotofobia, la inflamación ocular y ayudar al funcionamiento de los músculos oculares.

Buena alimentación y revisiones periódicas, marcan la diferencia

El famoso omega 3 del que tanto hemos oído hablar sobretodo está presente en pescados azules y frutos secos. Su propiedad principal es la de proteger la salud arterial y consecuentemente evitar posibles inflamaciones. En cuanto a nuestra salud visual, ayuda a luchar contra la degeneración macular asociada a la edad, sequedad ocular y también fortalece nuestra retina.

Para terminar vamos a hablar seguramente del menos conocido de todos, el selenio. Es un mineral que se encuentra en pescados, mariscos, semillas y frutos secos que favorece el sistema inmunológico. Es imprescindible para cuidar la agudeza visual y previene la posible aparición de cataratas.

Y como no podía ser de otra manera, todos estos cuidados nutricionales deben ir acompañados por nuestras revisiones periódicas. De esta manera nuestra salud visual se verá reforzada y las posibilidades de sufrir alguna dolencia se minimizan sustancialmente.